Subiendo relatos a Lektu

COnstrucción de personajes_

 

Como imagino que sabe cualquiera que me siga en Twitter porque soy muy pesada con el tema, el 24 de diciembre publiqué “Mamá, el cerdo de mira mal” en Lektu, gratis a cambio de un avisito en vuestras redes (el novedoso pago social, vaya). Como desde entonces he tenido un par de personas preguntando cómo hice esta cosilla o aquella (y yo encantada de ayudar, sinceramente) aquí viene esta entrada, en la que doy pautas muy generales sobre la cosa y, ya de paso, cuento mi experiencia.

Sigue leyendo

Anuncios

Escribiendo personajes con problemas psicológicos

COnstrucción de personajes_

Después del par de entradas sobre cómo escribir personajes secundarios, os traigo más consejos sobre construcción de personajes. Como alguien que estudia psicología (3,5/4 psicóloga soy ya), que tiene sus propios problemas mentales y que le encanta tocar estos temas en sus relatos, solo era cuestión de tiempo que os trajese una entrada con consideraciones generales sobre cómo construir personajes con problemas psicológicos.

[O al menos cómo no hacerlo]

Sigue leyendo

Colección de microrrelatos LMDEinktober

Comenzamos noviembre con con mucha gente estresada por el inicio del NaNoWriMo, entre las que me incluyo; pero hoy os vengo a hablar sobre octubre, ese mes en el que parece que no me he dignado a escribir nada en el blog (cierto es). Entonces, ¿a qué me he dedicado? Además de a escribir para Aterradas y Alucinadas IV (y la universidad, socorro), he participado en el #LMDEinktober, que es de lo que vengo a hablaros hoy.

Sigue leyendo

Personajes secundarios II: encontrando el algo.

La semana pasada, en la primera entrega sobre personajes secundarios, os hablé de mi teoría del algo. Para no alargarme hasta aburrir el tema quedó muy teórico, así que hoy os traigo un montón de ejemplos de algos que pueden inspiraros para darles sabor y visibilidad a esos personajes fácilmente olvidados.

(Sin haber leído la entrada anterior es posible que os sintáis como un pulpo en un garaje. Pero no pasa nada, porque ahí arriba os lo he dejado, y aquí de nuevo.)

Sigue leyendo

Personajes secundarios: lograr que tengan “ese algo”.

Si ya es difícil tener personajes principales que sean interesantes, ni hablemos de los secundarios. No tienen ni la mitad de tiempo “en pantalla” (ya sea en libros, juegos de rol, películas, videojuegos…) y quizás sólo aparecen un par de veces. O sí aparecen mucho; pero, al estar de fondo, no consiguen ser mucho más que una piedra en el camino de la que nos olvidaremos después. Porque, sinceramente, apenas nos acordamos de su nombre siquiera.

¿Qué podemos hacer para que esto no nos pase?

Sigue leyendo

Rol en países nórdicos: la Ropecon

Después de estar el mes de agosto sin apenas escribir nada por falta de tiempo (excusas, excusas) os traigo lo que me habéis pedido por Twitter: rol en países nórdicos.

Para poder hablar de algo que no he vivido yo de primera mano, he molestado a Iñigo con preguntas infinitas para poder escribir este artículo. Esta buena croqueta, muy paciente con mi interminable verborrea, ha estado los últimos seis meses viviendo y trabajando en Helsinki, por lo que ha tenido la suerte de poder asistir a la Ropecon.

Sigue leyendo

El “rigor histórico” , los dragones y las mujeres

*Nota: Esto empezó siendo un pequeño comentario sobre el mundo de mi novela, pero se ha convertido en una reflexión distinta; una que quizás está muy trillada pero sobre la que me apetecía escribir.

La fantasía y el típico mundo pseudo-medieval europeo; algo que ha sido y sigue siendo muy usado. Funciona. Nos gusta. Si tanto se usa es porque se lee, y si tanto se lee es porque funciona y gusta; tampoco vamos a fingir lo contrario (o quizás es porque no tenemos muchas más opciones o no quieren que sepamos que sí que las tenemos). Yo soy la primera que no le hace ascos cuando está bien llevado; ciertamente, soy una tipa simple. Me das cosas oscuras, personajes buenos y un mundo más o menos creíble y compro. Tampoco soy tan hater.

Sigue leyendo

El Celsius 232 y un trastorno de ansiedad

Padezco un trastorno de ansiedad.

Nada nuevo, realmente, me encanta quejarme de ello en las redes sociales; así que la que más o la que menos ya ha debido de enterarse. Quizás, convivo con un trastorno de ansiedad” me suene mejor. El caso es que esta cosa me acompaña a todos lados, cómo no. Y el Celsius no iba a ser menos, ¿cierto? Y allá que me lo llevé a Avilés. Pero no fue ahí, realmente, donde más molestó.

Sigue leyendo